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La Plaza de la Lealtad

Se encuentra situada en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, al este del Paseo del Prado y próxima a la Fuente de Neptuno. 

Los orígenes de este espacio nacen, cuando una vez finalizada la contienda, las Cortes en 1812 promueven la creación de un monumento a los héroes del 2 de mayo. La Plaza de la Lealtad se creara posteriormente tomando como referencia el monumento a los Héroes del dos de Mayo, que constituye el homenaje del pueblo de Madrid a la resistencia de los madrileños durante la invasión francesa, a los fusilamientos y a la represión que sufrió Madrid por parte del general Murat.

El lugar elegido para el monumento a los Héroes fue el Paseo del Prado, ya que allí se encontraba el cuartel de artillería del palacio del Buen Retiro donde se había fusilado a muchos madrileños. La creación del monumento pasó por varios avatares: En un primer momento durante la restauración de Fernando VII se paralizó la idea y no será hasta el trienio liberal cuando se vuelva a retomar. Se convoca un concurso para su creación, que fue ganado por el arquitecto Isidro González Velázquez, colocándose la primera piedra en 1821. Nuevamente será paralizado y en 1836, bajo la regencia de la reina María Cristina de Borbón, se inician las obras que se finalizaron en 1840, trasladándose al monumento los restos de los fusilados que estaban en la sacramental de San Isidro.

Plano de Madrid de P. Lezcano 1812

Plano de Madrid de P. Lezcano 1812

 

El monumento se levantó sobre el modelo de Isidro González Velázquez y los modelos escultóricos de Esteban Agreda, las figuras fueron talladas por los escultores: José Tomás (el Valor), Francisco Elías (la Constancia), Sabino Medina (la Virtud) y Francisco Pérez (el Patriotismo).

La creación de la actual Plaza de la Lealtad va a estar condicionada por las importantes transformaciones urbanísticas que se producen en Madrid durante el siglo XIX.

En 1860 en el reinado de Isabel II el actual barrio de Retiro, donde se encuentra la Plaza de la Lealtad, eran terrenos propiedad de la corona.

El primer ministro Narváez, en un discurso pronunciado en 1865, en el Congreso de los Diputados, anunció la cesión de algunas propiedades de la Corona a la Hacienda Pública para su venta, recibiendo la reina Isabel II el 25 por ciento de la operación.

La creación del Barrio del Retiro, donde se ubica la plaza, ha sido calificada por muchos autores, como una triste operación urbanística de venta por parte del estado, de una parte importante del Palacio del Buen Retiro, perdiéndose un tercio de su extensión, para formar los que luego sería El Barrio Alfonso XII.

El terreno enajenado comprendía desde la calle Granada, hoy Alfonso XII, hasta el Paseo del Prado, donde se hallaba el antiguo palacio del Buen Retiro del que solo se salvaría el Casón y el edificio que luego sería el Museo del Ejército.

Anteproyecto de distribución de manzanas destinadas a la edificación en el Real Sitio del Buen Retiro (1865) y Plano de Ibáñez Ibero (1875) respectivamente. 

 

Como se puede apreciar en la documentación gráfica desde el primer momento se intenta engrandecer el espacio que albergaba el monumento a los héroes del 2 de mayo y se toma como eje de parcelación el mismo. Se crea una plaza con un eje principal, la calle de la Lealtad (que en 1925 se modificó su nombre por el de la calle Maura) y que conduce hasta la calle Alfonso XII. Se diseñó una plaza circular con parterres concéntricos y arbolado y un camino perimetral que en la zona del Paseo del Prado termina en línea recta para proporcionar una mejor visión del monumento, y de la plaza que ya aparece ejecutada en 1877.

No será hasta principios del siglo XX cuando se edifica el entorno arquitectónico de la Plaza de la Lealtad y se construya el Barrio del Retiro, también llamado de los Jerónimos, uno de los barrios más sobresalientes de Madrid, tanto por el trazado de sus calles, la altura de los edificios y la axialidad de los mismos, así como por la extraordinaria calidad de los arquitectos que diseñan sus edificios; Eduardo Ádaro, José López Salaberry, Julián Otamendi y Cesareo Iradier, entre otros.

El periodo de máxima construcción del entorno arquitectónico  de la plaza se realiza en reinado de Alfonso XII, más de 40 casas, palacetes y edificios de viviendas, la mayoría  se construyen dentro de la arquitectura ecléctica fomentada por la Escuela de Arquitectura de Madrid, que supuso una nueva situación que nada tenía que ver con el historicismo anterior. En este nuevo estilo se partía de una reflexión consciente y reflexiva sin el anterior carácter arqueológico y configurándose un barrio aristocrático que antes de la guerra civil estaba ya consolidado.

Vista aerea Plaza Lealtad y Obelisco a los Heroes del 2 de Mayo.

 

En 1976 con la llegada de la democracia se decidio que el monumento fuera un homenaje a todos los caidos por España durante toda su historia y se cambio el mecanismo de la llama votiva para que permaneciera siempre encendida. En este monumento se rinden honores a los caídos, y cada 12 de octubre los reyes acuden, coincidiendo con el desfile militares de la Fiesta Nacional, a colocar una corona de flores y rendir homenaje a todos los que dieron su vida por España.

 

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