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Monumento a Alfonso XII, parque de El Retiro

El monumento a Alfonso XII en el Parque del Retiro constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura monumental en España.

El origen del mismo está en la idea inicial que tienen las Cortes, que aprobaron una ley en 1887 para levantar una estatua ecuestre del monarca, que había fallecido en 1885. Aunque no se llegó a materializar, hasta 1902 cuando la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena se disponía a ceder el trono a su hijo Alfonso XIII, que había cumplido la mayoría de edad y las instituciones quieren honrar la figura de su padre Alfonso XII, por lo que promovieron su construcción.

Para la realización del monumento se designó al escultor Mariano Benlliure, pero tras las presiones de la Sociedad de Arquitectos y de la Real Academia de Bellas Artes -ya que iba a ser costeado por suscripción popular- se convocó un concurso público. El proyecto ganador fue el presentado por el arquitecto José Grases Riera y el lugar elegido el Parque del Retiro, en el Estanque Grande en el espacio que ocupaba el antiguo embarcadero de Isidro González Velázquez. De esa forma se guardaba una relación directa con el monumento al General Martínez Campos, quien había propiciado la restauración monárquica, en manos de Alfonso XII y que se unen ambos monumentos por un eje que es el llamado Paseo de Chile.

Embarcadero del Retiro. Obra de Isidro González Velázquez.  Lugar elegido para levantar el nuevo monumento a Alfonso XII. Fototipia de Hauser y Menet 1902. Memoria de Madrid.

 

   

        Maqueta del monumento a Alfonso XII.                  Colocacion de la primera piedra 1902. H. Leyden.

La idea principal del monumento fue rendir un homenaje a la patria que personalizaba el rey alfonso XII, ya que aunque su reinado fue breve coincidió con un periodo de estabilización política: Se aprobó la constitución de 1876, finalizó la guerra carlista, los Fueros Vascos y Navarros fueron reducidos y cesan de forma transitoria las hostilidades con Cuba, por lo que el rey fue llamado el Pacificador. El monumento serviría para mostrar las corrientes de las vanguardias escultoricas, convirtiéndolo en un museo al aire libre, que pudiera ser admirado desde el agua y al mismo tiempo utilizado de paseo.

Con motivo de la mayoria de edad del rey Alfonso XIII en 1902 se coloca la primera piedra. Grases Riera tomó como modelo el monumento que se habia realizado en Berlin al Emperador Guillermo Primero. La parte arquitectónica la llevaría a cabo el arquitecto Grases Riera y la escultorica, conocidos escultores. En todo el conjunto se utilizará como material, el granito, marmol, piedra de Colmenar y bronce.

La intencionalidad de Grases Riera era dotar al monumento de elementos escenograficos y simbólicos. Para ello lo concibe como un hemiciclo semicircular que a su vez cumpliera la función de monumento y de plaza para ser paseado.

El acceso al monumento se produce por una gran columnata semicircular dividida en dos, con columnas de orden jónico y rematada con un friso donde se representan los escudos de las provincias españolas. Ambas columnatas rematan en lo que el arquitecto denominó pilarones que son los pilares de los extremos y que sirvieron para albergar las esculturas. En los pilares de la entrada se representaron los grupos escultóricos, del ejercito, realizado por el escultor Jose Monserrat y el de la Marina realizado por Mateo Inurria. En los remates de los pilarones se encuentran los grupos escultoricos: las artes, el comercio, la industria, la agricultura y la ciencia.

El protagonismo del monumento lo constituye el cuerpo central de 30 metros de altura, con un objetivo simbolizar la figura de alfonso XII y la instauracion monarquia, la paz y la caridad real. Se levanta sobre una escalera de base octogonal en la que se apoya una gran columna de base rectangular. En el basamento central se encuentra la cripta, en la que se proyectó un museo de alfonso XII que no llego a concluirse. Rodeando el basamento se encuentan unos relieves y grupos escultoricos que van conformando todo un programa iconográfico, que habla de las cualidades del monarca, a cada lado se representan varios relieves entre ellos: el relieve de la paz y el grupo escultorico de la paz. Sobre el relieve la caridad real, el grupo escultorico de la libertad y sobre el relieve de la Instauración monarquica, el grupo del progreso. De aqui una gran columna de base rectangular, rematada en los extremos con columnas de orden compuesto que sostiene un friso con relieves de palomas alusivas a su titulo de pacificador. Entre las columnas unos tondos con las virtudes del soberano, prudencia, fortaleza y templanza. El remate es la estatua ecuestre de alfonso XII, realizada por Mariano Benlliure, con la espada bajada en simbolo de pacificador.

Remata la plaza una gran escalinata semicircular que llega hasta el estanque y se disponen radialmente unos pedestales que soportan figuras de leon mientras que unas sirenas de bronce se flexionan en el agua. La obra en un principio se empezó con celeridad, con las 900.000 pesetas que se habian conseguido, pero el dinero se acabo pronto y hubo que solicitar la ayuda real, una asignación que ascendio a 75.000 pesetas anuales hasta su finalizacion. El monumento fue inaugurado el 2 de junio 1922 y sería restaurado en varias ocasiones, en 1988 y posteriormente en 2000, ante el deterioro de algunas estatuas.

Monumento a Alfonso XII en el Retiro. Plano de población de Madrid de 1929. Gerencia Municipal de Urbanismo.

 

Planta y alzado del monumento a Alfonso XII. José Grases Riera.

 

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