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Monumento a Emilia Pardo Bazán

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"En mi patria, lejos de aspirar el hombre a que la mujer sienta y piense como él,  le place que viva una vida psíquica y cerebral, no solo inferior, sino enteramente diversa". Emilia Pardo Bazán

El día 12 de mayo de 1921 fallecía en Madrid, Emilia Pardo Bazán, por ello este año se cumple el centenario de su muerte. Desde hacía varios años le habían diagnosticado una diabetes que se le complicó con una infección pulmonar, y que le ocasionó un desmayo repentino mientras escribía las quince cuartillas diarias que se había propuesto realizar, cuando decidió ser una escritora profesional.

El cortejo fúnebre salió de su residencia, el palacio de las Pozas en la calle de la Princesa (actual nº 33), y a su entierro asistieron personalidades de todos los ámbitos políticos. Doña Emilia encarnó muchas de las contradicciones de la vida: conservadora, y moderna, elitista y luchadora, devota católica y ferviente feminista. Nunca renunció a nada ni en las ideas ni en su vida privada.

 

   
 Muerte de Pardo Bazán en la revista Esfera

      Cortejo fúnebre (revista La Esfera)          

Muerte de Pardo Bazán (revista La Esfera) 

 

Para conmemorar su memoria el periodista del imparcial, Eugenio Rodríguez de la Escalera, promovió la creación de un monumento y se creó un Patronato presidido por la  Duquesa de Alba, conjuntamente con un grupo de mujeres españolas y argentinas que costearían la obra. El 14 de abril de 1924 la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, dirigida en aquel momento por el conde de Romanones, aprueba el programa de un concurso para la erección del monumento en Madrid que perpetúe la memoria de la insigne escritora.

Los proyectos no debieron de convencer al jurado y el concurso quedó desierto. Posteriormente se adjudicó al arquitecto Pedro Muguruza, quien diseñó el pedestal, con relieves de escenas de algunas de sus obras,y al escultor Rafael Vela del Castillo  que ejecutaría la estatua. El lugar elegido fue la calle de la Princesa, frente a su residencia y se construyó un pequeño jardín que actualmente se conoce como el Jardín de las Feministas.

 

           

         Plano parcelario de 1940. Instituto Geográfico Nacional
                1926 Inauguración del monumento
          Plano parcelario 1940. Instituto Geográfico

    

El monumento fue inaugurado el 24 de junio de 1926 por el rey Alfonso XIII, su esposa Victoria Eugenia y la madre del rey María Cristina; el Director de la Real Academia de San Fernando, el Conde de Romanones y el hijo de la escritora, el Conde de Torre de Cela.

En 1851 nace en la Coruña Emilia Pardo Bazán, desde muy pequeña demostraba su gusto por la literatura y con 9 años compone sus primeros versos. Su padre, no era un padre al uso, tutorizó su educación facilitándole el acceso a la lectura desde su biblioteca y potenció el conocimiento de varios idiomas. José Pardo Bazán era un liberal,  con marcadas raíces católicas y sólidos principios éticos, militó en el partido liberal  de Olózaga,  por la defensa que hizo en el Congreso de los diputados de la Iglesia Católica, la Santa Sede en 1871 le concede el título de conde de Pardo Bazán, que el rey Alfonso XIII en 1908 ratificaría en nombre de su hija  Emilia.

En 1868 Doña Emilia Pardo Bazán se casa con un estudiante de derecho de buena familia,  José Quiroga y se instala en Santiago de Compostela, donde visita la biblioteca universitaria. En 1869 se traslada a Madrid acompañando a su padre, que es elegido diputado por el partido liberal. Madrid le abre nuevas posibilidades intelectuales, asiste a reuniones en el parlamento y se introduce en las tertulias y círculos literarios, y participa en fundaciones que buscan formar a las mujeres, como la Fundación Fernando de Castro ( http://www.fernandodecastro.org ).  En Madrid conoce a José de Zorilla, escritor romántico del que en un principio tiene influencias, para posteriormente  mostrarse partidaria de los escritores naturalistas y realistas. Gracias a su buena situación económica viajó por Europa, visitó Londres y Viena en la Exposición Universal de 1872. En 1880 funda y dirige la revista de Galicia. Su enfermedad le hace pasar una temporada en el Balneario de Vichy donde conoce a Víctor Hugo y empieza a leer a Flaubert y Balzac. En París visitó a Zola y entró en contacto con los escritores del momento.

De regreso a España en 1882 publica una serie de artículos en la revista La Época, sobre la introducción del naturalismo literario, que consistían en reflejar la realidad social de España y que posteriormente recopila en un libro “La cuestión palpitante”, esta publicación la convierte en persona no grata, por primera vez una mujer se pone en el lugar de los hombres y lo que provocó por parte de los intelectuales fue una defensa de la masculinidad literaria. En esta obra introduce el naturalismo algo que palpitaba en la sociedad. Defiende, que ante los cambios que se producen en la sociedad, la mujer debe ser partícipe y llegar a conseguir caminos honrosos para ganarse la vida.   

Nunca huye de la polémica, el revuelo que provocó esta obra desencadena su divorcio, ya que el marido intenta que abandone la literatura. 

  

  Cigarreras en La Coruña, 1890.
                  Fábrica de tabacos de la Coruña                       Cigarreras en la Coruña 

 

Decidida a plasmar esa realidad publica ¨La Tribuna” en 1883 la primera novela naturalista, reproduce la realidad de la vida de una cigarrera de la tabacalera de la Coruña y las condiciones humanas en las que vive. En otra de sus novelas “Insolación” describe los ambientes aristocráticos, en una sociedad que defendía la doble moral. En 1886 escribe “Los Pazos de Ulloa” y a partir de ahí hace una carrera imparable.

En 1890 fallece su padre y con la ayuda de su herencia convierte las antiguas Torres de Meirás en el Pazo de Meirás, y allí pasará 4 meses al año escribiendo.  Instalando su biblioteca en la Torre de la Quimera.

 

      Pardo Bazán en su biblioteca. Torre de la Quimera 1910
                                Pazo de Meirás
Bazán en su biblioteca de la Torre de la Quimera 1910  


Posteriormente comienza a publicar la revista El Nuevo Teatro Crítico y hace un primer intento para entrar en la Real Academia Española, que se le denegó en hasta tres ocasiones. Dirigirá la Biblioteca de Mujeres donde se van a publicar textos de feministas internacionales.

La nombran presidenta de la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid y en 1916 se la propuso para la Cátedra de Lengua Neolatinas de la Universidad Central de Madrid, cátedra sin oposición.

Superó a sus contemporáneos como mujer humanista, manifestando públicamente el trato dado a las mujeres , llegando en su vida personal a tomar posturas más avanzadas que sus protagonistas. Defendió el derecho de las mujeres a desarrollarse en una sociedad injusta, en la que solo se les permitía acceder a la cultura de una forma superficial.

Planteó como tema de modernidad la exaltación del trabajo y el protagonismo obrero. En sus cuentos habló de los malos tratos domésticos del padre o del marido. Como escritora construye muy bien la estructura de la novela y con un gran dominio del lenguaje, asimila lo nuevo, por ejemplo, el naturalismo francés y la novela rusa, el simbolismo y el modernismo. En total escribió 50 novelas y 1500 artículos en prensa. El 4 de mayo de 1921, ocho días antes de su muerte, publicaba en el ABC su último artículo en el que daba a conocer a los españoles a Rabindranath Tagore.

                     

 

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