Un poco de historia de Vicálvaro
Vicálvaro no es solo un barrio al este de Madrid: es una forma de sentir y de pertenecer.
Sus habitantes están muy orgullosos de sus raíces, y hablan de él con un orgullo tranquilo pero firme y con una identidad de barrio que se ha ido adaptando con el paso del tiempo. Antiguo pueblo y hoy distrito plenamente integrado en la ciudad, Vicálvaro conserva el espíritu de comunidad que lo ha definido durante generaciones. Sus calles, sus fiestas, sus plazas y sus historias familiares son el reflejo de un pasado que sigue vivo en la memoria colectiva.
Su historia es muy larga y variada. En el Cerro de Almodóvar se han encontrado restos que atestiguan la existencia de vida humana en la época del Paleolítico Medio (entre 125.000 y 40.000 años antes de nuestra era), pero es en el convulso siglo XIX cuando Vicálvaro empieza a ser protagonista en la historia de España. Durante la Guerra de Independencia (1808-1814) tropas francesas se asentaron en los cuarteles de Artillería (en lo que hoy es el Campus de la Universidad Rey Juan Carlos). Durante las Guerras Carlistas en la década de 1830 Vicálvaro también tuvo un papel significativo, ya que por allí fue por donde los carlistas entraron a Madrid en la expedición de 1837. Pero lo que más se recuerda de Vicálvaro fue la Vicalvarada, un pronunciamiento militar con el que comenzó la Revolución de 1854, cuando las tropas del general O’Donnell se enfrentaron en junio de ese año con las tropas gubernamentales en el entonces municipio. Actualmente ese lugar lo ocupa la Plaza de la Vicalvarada, y un obelisco nos recuerda los hechos ocurridos.
El gentilicio de Vicálvaro es vicalvareño, pero mucha gente no sabe que sus habitantes también son conocidos como ahumados, y hay dos teorías al respecto. Una es una leyenda popular, que dice que a un pastor encontró una imagen de la Virgen mientras cuidaba de su rebaño. Esto supuso un conflicto en la zona, ya que los vecinos de Vicálvaro y Vallecas se disputaron el derecho a considerar suya la imagen de esa Virgen. Al final el litigio acabó de la siguiente manera: se hizo una gran hoguera en el lugar donde se encontró, y el pueblo que no recibiera el humo se quedaría con la imagen. Al final ganó Vallecas y los vicalvareños se quedaron ahumados, de ahí ese apodo.
Otra más realista dice que Francisco Javier Girón y Ezpeleta, segundo Duque de Ahumada y fundador de la Guardia Civil, instaló en el pueblo en 1844 el primer cuartel del cuerpo, en concreto el depósito de Caballería, y de ahí ese sobrenombre. Hasta 1848 estuvo formando a futuros guardias civiles. En los terrenos que ocupaba este cuartel hoy está el Parque Duque de Ahumada.
Vicálvaro fue un municipio independiente que contaba con cerca de 4.000 vecinos hasta 1951, cuando se anexionó a Madrid, y desde entonces ha tenido un aumento de población considerable, y que a día de hoy ronda los 90.000 habitantes.

En su anexión con Madrid formó parte de los distritos de Vallecas y Ventas, también perteneció unos años a Moratalaz y fue en 1987 cuando ya fue nombrado distrito independiente como lo conocemos hoy en día. Fue en ese año cuando se inauguró la Biblioteca Pública Municipal Vicálvaro. Situada dentro del Centro Cultural El Madroño. Es una biblioteca circular de dos plantas, y está equipada de una sala de lectura, sala infantil y puestos de internet.
El distrito fue creciendo, se construyeron barrios como Valderribas y Valdebernardo, y en este último en el año 2005, fue inaugurada la Biblioteca Francisco Ayala, la otra biblioteca pública del distrito. Se trata de un edificio de dos plantas, en la planta inferior se sitúan los servicios de préstamo de adultos y los puestos de Internet, y en la superior se encuentran la sala infantil, la sala de lectura, una comiteca y una sala de actividades.
El barrio sigue hoy en día en continuo crecimiento, destacando la nueva zona de El Cañaveral, y donde se está construyendo una nueva biblioteca que tiene prevista su apertura en 2027 con centro cultural y auditorio. Con esta nueva biblioteca, que ampliará la red de Bibliotecas Municipales, el nuevo barrio poco a poco se va equipando de lo esencial para que sus ciudadanos tengan todo para sus necesidades del día a día, satisfaciendo sus demandas y así tener una vida mejor.