San Blas, el gran barrio obrero de Madrid.
Modelo de urbanismo del llamado desarrollismo español en el que se construyeron miles de viviendas protegidas.
Estas viviendas se construían para una población venida de la España rural a trabajar en los polígonos industriales del extrarradio madrileño. Si observamos el plano de Ibáñez de Ibero de 1875, todo el territorio que en la actualidad configura el barrio de San Blas estaba formado por campos de labor.
Zona de cruce de caminos que unían la capital con Vicálvaro, Canillejas y Coslada. El más importante, el camino de la Cuerda, junto a la carretera de Madrid a Vicálvaro, era transitado por los arrieros para no entrar en Madrid y evitar pagar sus impuestos.
Los primeros asentamientos tienen lugar hacia 1910, cuando la Compañía Madrileña de Urbanización presenta el proyecto conocido como “La segunda barriada de la Ciudad Lineal” contigua a la calle Alcalá, que pretendía llegar hasta Vallecas pasando por Vicálvaro. En 1915 en los planos de la zona vemos el Campo de Tiro de Pichón, con merendero para pasar un día de campo, y en 1927 una escuela de la Asociación de la Virgen de la Caridad del Cobre que acogía a niños pobres. Pocas edificaciones más encontramos.

Toma aérea de la construcción de las parcelas de San Blas, hacia 1972 / Escultura “La Vivienda” en la calle José Ramón Vizcaino,1990 / Calle Peones sin asfaltar en 1971
Algunas parcelas se urbanizan siguiendo el modelo de la Ciudad Lineal, aunque son construcciones muy modestas y de pocos metros cuadrados. Es el barrio conocido como el 'Cerro de la Vaca' en el que residía una población de origen humilde, traperos la mayoría.
Poco más del proyecto se pudo llevar a cabo, pero con el potencial que ofreció la construcción del tranvía en 1934, la electrificación de la zona y el acuerdo con el Canal de Isabel II para llevar agua, posibilitó la transformación de un territorio agrícola en nuevo suelo urbanizable para el desarrollo inmobiliario y productivo. Un espacio con futuro.
Tras la Guerra Civil se dio una afluencia masiva de inmigrantes de toda España que llegaban a Madrid en busca de mejores condiciones de vida. Una de las zonas elegidas para construir sus casas, auténticas chabolas e incluso cuevas, fue San Blas.
Ya en los años 40 y 50 comenzarán a implantarse en esos terrenos las primeras fábricas vinculadas principalmente al sector automovilístico y mecánico, que conviven con las humildes casas, en torno a la calle Julián Camarillo, destacando FEMSA y Vespa.
San Blas nació en 1958 cuando el IVIMA, a través de la Obra Sindical del Hogar, inició la construcción de las primeras viviendas del Plan de Urgencia Social, con la idea de crear un barrio moderno y autosuficiente, y acabar con el chabolismo.
Se construyeron, en parcelas proyectadas por arquitectos diferentes, más de 40.000 viviendas. Casas pequeñas y de mala calidad, apareciendo en pocos años grietas en algunas, obligando incluso a su derribo.

Mercadillo de la calle Amposta, 1963 / Recogida de basura cerca de la calle Conserveros, 1963
Son los años de “las domingueras” por ser el día en que iban a trabajar los futuros propietarios, albañiles que obtenían dispensa de la Iglesia y Delegación del Trabajo para levantar sus propias casas en festivo, pero también de los “sube y baja” especie de dúplex.
Sin embargo, no todo era perfecto en el modélico plan urbanístico. Fallaban las infraestructuras. En el discurso del entonces ministro de vivienda decía que el barrio contaría con “15 parroquias, 27 grupos escolares, 8 centros de enseñanza media y laboral, 1 centro comercial, 332 locales para oficinas, un hotel, un ambulatorio del seguro de enfermedad, 14 consultorios, 62 guarderías…” que no fueron construidos o se hicieron muchos años después.
No había centros educativos para el elevado número de niños y niñas en edad de escolarización. En 1961 abrió sus puertas el primer colegio público, Santa Marta de Babio. Cuando Franco inauguró oficialmente el Gran San Blas en 1962 el descontento vecinal en aumento se escondió con carteles como “local adquirido para colegio”, algo que no era cierto.
Los jardines interiores, caros de realizar y mantener, se convirtieron en terrenos desolados y embarrados donde jugaban los niños. Calles sin asfaltar y sinuosas que hacía difícil la circulación de los vehículos, por no hablar de la falta de aparcamientos. En los primeros años los comercios escaseaban, tan solo existían vendedores ambulantes y mercadillos, desplazándose sus vecinos fuera del barrio para abastecerse.
En los pisos más altos se dio un problema de suministro de agua para lo que se construyó el depósito elevado de la calle Hermanos García Noblejas, cinco años después de entregadas las viviendas.

Chabolas en la calle San Román del Valle, 1963 / Niños jugando en la calle Artífices junto al colegio Panamá / Rotonda del tranvía 70 en la calle Hermanos García Noblejas rotonda tranvía, 1963
El barrio contó con su primer cine, el Simancas en 1962. Después vendrían el San Blas en 1963 y en 1971 en Argentina, todos desaparecidos años después.
Importante fue la construcción del ambulatorio de Hermanos García Noblejas en 1965. Así como de la galería comercial más grande de Madrid, el Mercado de San Blas, en 1968 que contaba con la primera escalera mecánica instalada en un mercado.
Existía un vigilante de barrio que pagaban los vecinos. De ahí vino el apelativo de “barrio sin madre” ya que cuando acudían a las casas a cobrar los recibos los padres estaban trabajando y los niños decían “mi madre no está”.
El parque el Paraíso, inaugurado el 1971 tomó el nombre de un quiosco que allí había y que suministraba bebidas y comidas a los albañiles que levantaron el barrio, es la zona verde más importante del barrio, con un auditorio central obra del arquitecto Cleto Barreiro.
En 1972 circula por última vez el tranvía 70, finalizando este servicio en todo Madrid, sustituido por autobuses. La llegada del Metro al barrio supuso un impulso importante, el primer tramo de la línea 7 se inauguró en 1974 entre Las Musas y Pueblo Nuevo.
En 1973 la Asociación de Vecinos de San Blas-Simancas intervino para que se diera vivienda a los vecinos de las últimas chabolas.
Cuando el IVIMA en 1993 tomó el control de las viviendas más del 80% de las mismas habían sido vendidas entre particulares, algo que no estaba permitido. Tras años de negociación entre asociaciones y el Instituto de la Vivienda de Madrid, los vecinos pudieron empezar a formalizar la comprar de sus viviendas hacia 1996.
En los últimos años la construcción de modernas urbanizaciones con espacios comunes y piscinas en Las Rosas, así como su Centro Comercial, han dado una gran vitalidad al distrito.
En la actualidad San Blas-Canillejas, es uno de los distritos más dinámicos de Madrid, encontrándose en un proceso de regeneración de sus polígonos industriales en parques empresariales de uso mixto del sector tecnológico y las telecomunicaciones, ejemplo de mezcla de usos y tipos de edificación donde conviven producción, servicios y vivienda.
Bibliografía:
- San Blas / Ricardo Márquez. -- Madrid: Temporae, D.L. 2015 (Barrios de Madrid).
- Historia de los distritos de Madrid: Ciudad Lineal y San Blas/ M! Isabel Gea Ortigas. -- Ed. La Librería, 2002
- Madrid industrial: Guía del patrimonio productivo San Blas / Salvora Feliz y Juan Tur. -- Área de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid
Fotografías del Archivo Pando. Fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de España