La Biblioteca San Fermín, un refugio para la vida en común
Las Bibliotecas Municipales de Madrid estuvimos presentes en una jornada dedicada a reflexionar sobre el papel de los equipamientos públicos como refugios climáticos, lugares de encuentro y espacios para la convivencia, la participación ciudadana y la vida en común.
La Biblioteca Pública Municipal San Fermín participó en el diálogo ‘Refugios climáticos como espacios para el ejercicio de la democracia’, celebrado el 8 de septiembre en el marco de la primera edición de la Bienal Climática de Avilés. El encuentro reunió a profesionales de la cultura, la educación, la investigación, las administraciones públicas y distintas organizaciones sociales para reflexionar sobre el papel de los refugios climáticos y cómo estos espacios pueden responder no solo a los efectos del cambio climático, sino también a las necesidades de convivencia, cuidado, encuentro y participación ciudadana.
En representación de la Biblioteca San Fermín intervino su director, Rafael Mateo, junto a representantes de entidades sociales, culturales y educativas, además de especialistas en cambio climático.
La jornada contó, entre otras, con las aportaciones de Yayo Herrero, antropóloga, ingeniera y activista ecofeminista; Amador Fernández Savater, investigador y editor; y Paula Jiménez Argumosa, socióloga y economista especializada en política social y climática. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico presentó, además, las líneas de la Estrategia Nacional de Refugios Climáticos.

'Las bibliotecas, espacios de refugio y encuentro'
Una de las principales ideas planteadas durante el encuentro fue la necesidad de ampliar el concepto de refugio climático. No se trata únicamente de disponer de lugares donde protegerse frente a las altas temperaturas u otros episodios climáticos, sino de contar con espacios públicos accesibles que favorezcan el encuentro, el cuidado, la cultura y la participación democrática.
En este contexto, las bibliotecas públicas ocupan un lugar especialmente relevante. Por su carácter abierto, gratuito y accesible, son equipamientos de proximidad que desempeñan múltiples funciones: ofrecen protección y confort ante situaciones climáticas adversas, facilitan el acceso a la información y la cultura y, sobre todo, generan espacios para la convivencia y la vida en común.
La Biblioteca San Fermín conecta especialmente con esta concepción de los equipamientos públicos. Su diseño participativo, desarrollado junto al vecindario, y la configuración de sus espacios versátiles, abiertos y vinculados a zonas verdes, permiten adaptar el edificio a diferentes usos y necesidades. Esta flexibilidad favorece que la biblioteca pueda acoger actividades culturales y comunitarias, pero también funcionar como lugar de encuentro, descanso y refugio ante situaciones climáticas adversas.
De este modo, la experiencia de la Biblioteca San Fermín se suma a un debate más amplio sobre cómo habitar y repensar los equipamientos públicos como bienes comunes, aprovechando su potencial para afrontar la emergencia climática sin perder de vista su dimensión social y comunitaria.
La jornada puso también sobre la mesa la importancia de aspectos como la accesibilidad, la programación, el diseño de los espacios y su relación con el entorno. Todos ellos son elementos que pueden contribuir a construir equipamientos más inclusivos, habitables y preparados para los retos del futuro.
En este sentido, las bibliotecas pueden desempeñar un papel fundamental en la transición hacia ciudades más resilientes y cohesionadas: espacios donde protegerse del clima, pero también donde encontrarse, participar, acceder a la cultura y construir comunidad.
La actividad estuvo promovida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Comisionado 50 años de España en Libertad, dentro de la programación de la Bienal Climática de Avilés, que durante 100 días reúne propuestas artísticas y culturales en torno a los desafíos ecológicos, sociales y territoriales contemporáneos.