Saltar navegación

Biblioteca “Pablo Neruda”: espacio vital y espacio de encuentro

PabloNeruda690x154

Eric Klinenberg: “Los lugares dan forma a nuestra capacidad de relacionarnos”.

El sociólogo estadounidense defiendía hace poco, en el diario “El País”, que la urbe determina nuestras vidas y que los espacios públicos son tan vitales como la red del agua. Para Klinenberg una biblioteca es tan importante para que la gente se encuentre como las carreteras para el tráfico. Explica que el propiciar lugares de encuentro -parques, bibliotecas …- ha sido una cuestión algo descuidada en los últimos tiempos. Los lugares dan forma a nuestra capacidad de relacionarnos. Su propuesta para crear una sociedad abierta y democrática es disponer del lugar para que eso suceda. Una vez que se ha construido lo imprescindible (saneamientos, red de agua…) se construyen sitios de encuentro. Según el sociólogo, los lugares así se están perdiendo. En los ochenta, la rentabilidad se puso por delante del bien público. La inversión en parques o bibliotecas dejó de parecer importante y “decidimos que el mercado debía regular la forma de la ciudad con su mágica ley de la oferta y la demanda. Descuidando el espacio para los encuentros, desunimos a la gente”. Para él cuidar a la gente es imprescindible y considera que “una vida pública buena es el resultado de la variedad de servicios y de gente. De sueldos y razas. ¿Para qué vas a salir a la calle a ver siempre lo mismo? Hemos visto que las sociedades que dibuja el mercado crean inequidad”. Considera que la gente cuando se relaciona por grupos lo que se construye es una clase, no una sociedad.

Por esto, la Biblioteca Pablo Neruda -como toda biblioteca pública- es importante: una llave que abre mil puertas al futuro. El equipo humano de la biblioteca es importante. Leer es importante. Todo cambia cuando uno lee. Todo cambia cuando se tiene cerca un lugar de encuentro agradable en el que hacerlo.

Leer, sobre todo ficción, “engancha”: qué ocurrirá después, querer dar la vuelta ya a la página, continuar leyendo (aunque a veces sea duro lo que se lee porque alguien tiene problemas y no se sabe qué le va a ocurrir), querer saber cómo acabará todo… es un verdadero impulso. No es cierto lo que se decía hace pocos años sobre que la sociedad del futuro sería una sociedad post-alfabetizada en la que sería redundante la habilidad de comprender lo que está escrito. No hay duda de que la alfabetización es un factor clave para el cambio social.

En la sociedad de la información los “analfabetos digitales” han adquirido mayor importancia que los meros “analfabetos”. La humanidad no puede permitirse vivir en una era de progreso cuando, al mismo tiempo que Internet y las tecnologías de la información y las comunicaciones se expanden aceleradamente unos 775 millones de jóvenes y adultos no saben leer ni escribir o no practican la lectura habitualmente.

Las sociedades que leen suelen tener menos índice de criminalidad. Si al entrar en la biblioteca se ve a gente leyendo para disfrutar o por interés, los niños y jóvenes se animarán a leer también. Es un reclamo para realizar una actividad gratificante, placentera, en un espacio confortable que la biblioteca pública pone a la libre disposición del que lo quiera utilizar. Igualmente, el equipo humano de la biblioteca es muy apreciado por los usuarios: para niños y adultos el trato de respeto hacia lo que son, hacia lo que hacen, hacia lo que leen, es esencial.

Espacio cultural de cohesión social y punto de encuentro.

En la Biblioteca Pablo Neruda la llegada de una pequeña remesa de nuevo mobiliario, para todas las edades, ha propiciado que se hayan reorganizado los espacios y que haya zonas más agradables que constituyen un espacio de encuentro para poder leer tranquila y cómodamente, para realizar actividades culturales, para estudiar e investigar, para disfrutar.

En las últimas décadas el concepto y objetivos de las bibliotecas públicas ha ido variando y ampliando cada vez más ofreciendo a los ciudadanos nuevos servicios y posibilidades de ocio. Son bibliotecas con una función social y educativa, de apoyo a las personas.

La biblioteca se convierte en espacio social de encuentro, ocio, estudio e investigación, espacio de referencia para la comunidad en la que se circunscribe y continúa atrayendo cada vez a más gente. Las actividades propuestas y realizadas tienen éxito (teatro, conferencias, conciertos, exposiciones, presentaciones de libros, concursos, talleres de escritura, poesía, ajedrez, teatro, dibujo …). La gente tenía ganas de volver a la biblioteca y, en cuanto volvió la actividad habitual, el público ha retomado la costumbre de acudir a leer o a realizar actividades. La respuesta ha sido muy buena. El reto para el futuro es mantener este vínculo con el barrio, con el ciudadano en general y, sobre todo, aumentar la calidad en todos los aspectos.

La actividad cultural está en auge en las bibliotecas públicas que la promocionan, producen o acogen, como los espacios abiertos de cultura que son.

La biblioteca también es un lugar que ayuda a los jóvenes y no tan jóvenes a reorientar su futuro. Hace poco, en el diario El País, aparecía un reportaje sobre el futuro y expectativas de la juventud.

"Tras años en el mundo de la publicidad y harta de precariedad, incertidumbre, estrés y malos sueldos, esta mujer de 32 años decidió cambiar de rumbo y embarcarse en unas oposiciones” . Academia Depol 

Esta joven comenta que decidirse a hacer las oposiciones, el hecho mismo de poder cambiar de rumbo, le ha inyectado una dosis de moral y de ilusión que no encuentra en muchos de sus amigos, entre los que cunde el desánimo y cierto conformismo sin cura. “Si no paso la oposición a la primera lo intentaré otra vez”.

La Academia Depol, abierta al lado de la Biblioteca Pablo Neruda, prepara a los futuros policías. Estos jóvenes, que pasan mañanas o tardes en la biblioteca estudiando y labrándose el futuro, han cambiado un poco el paisaje humano de la biblioteca y ha dado animación a todos. Estos opositores conservarán el recuerdo de que la biblioteca estaba a su disposición cuando lo necesitaron y, de camino, descubrieron todo lo que podía ofrecerles una biblioteca pública: acceso a Internet, Wi-Fi, lecturas de ocio, música, películas, tranquilidad, seguridad … además de convertirse en lugar donde hacer amistades y compartir inquietudes con otras personas en la misma situación. No están solos. 

La adaptación a las nuevas realidades y necesidades sociales es imprescindible para asegurar que la biblioteca sea sostenible y se apuesta por la creatividad y la innovación como armas para hacer frente al difícil contexto económico actual. Por un lado, la biblioteca debe cambiar pero lo compagina con la idea de refugio acogedor seguro que supuso durante la pandemia y, ahora, con la crisis económica. Los ciudadanos saben que siempre pueden volver, que siempre estarán seguros y serán acogidos. Cada ciudadano tiene que encontrar en la biblioteca los recursos que den respuesta a sus necesidades, que serán diferentes según su momento vital.

La cultura en Madrid está muy presenta y la gente necesita la cultura cerca, en su barrio. La Biblioteca Pablo Neruda quiere ser un lugar donde se fomente la cultura y la lectura y un punto de encuentro. La biblioteca municipal es uno de los equipamientos culturales más utilizado, con diferencia. La cultura ha sido el principal acompañamiento psicológico de muchos ciudadanos durante el confinamiento.

El prestigio y reclamo de esta biblioteca entronca con el hecho de que, además de ser para sus vecinos -su público fiel- (como lugar de encuentro, espacio de información y lectura y para poder realizar múltiples actividades …) , la sala y zonas de lectura espaciosas, silenciosas y acogedoras se abren para todo el que quiera acercarse.

Es necesario reservar un espacio de silencio y quietud que propicie la lectura ociosa pero, también, la biblioteca quiere ser un lugar donde ocurran cosas, un espacio de cohesión social. Paso a paso, se quiere potenciar el modelo de una biblioteca del S.XXI con la programación y desarrollo de actividades variadas que rompan estereotipos.

¡A todos los ciudadanos les gusta tener una biblioteca municipal cerca de su casa! y eso no ocurre con todos los equipamientos municipales. 

 

 

Vota este contenido

Indica tu puntuación del 1 al 5

Resultado:

56 votos
  • Poco interesante

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos personalizados. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta su uso, pulse aquí para más información.

Cerrar
Subir Bajar