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Política y vida pública

 

Cuando el Gobierno se acuerda de suspender las sesiones, ya ellas se han ido consumiendo por falta de número, o sea tuberculosis parlamentaria.

A la mayor parte de los procuradores y percuradores les coge la suspensión a doscientas leguas del Congreso. Y todo porque hace calor. Si hoy las naciones se conservan por las artes de la paz, se rigen por la persuasión, etc., es necesario que nosotros hagamos nuestras tareas pacíficas con la misma formalidad con que nuestros mayores hacían la guerra.

 

La Opinión, 1886, 2 agosto, p.1: [Las Cortes suspenden sus trabajos].

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