Biblioteca de San Fermín

El Ayuntamiento promueve un proceso de participación vecinal para definir la nueva biblioteca del barrio de San Fermín.

  •  El edificio, de 3.130 metros cuadrados, tendrá de tres plantas y un sótano, que estará reservado para actividades orientadas a los usuarios más jóvenes 
  •  Dispondrá de zonas de prensa y publicaciones, internet y multimedia, áreas de descanso-vending y un gran espacio de unos 270 metros cuadrados destinado a zona infantil y “bebeteca”
  •  La segunda planta se ocupará con sala de lectura y una gran terraza de 230 metros cuadrados, con áreas estanciales y cubierta verde
  •  La de San Fermín será la primera biblioteca en incorporar un espacio libre de una parcela, de 1.022 metros cuadrados, a usos asociados a la biblioteca, que los vecinos han denominado “biblio-plaza”.

El proyecto de la biblioteca del barrio San Fermín, en el distrito de Usera, elaborado por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo en base al proyecto participativo en el que 400 personas, entre vecinos y técnicos municipales, han consensuado el trazado del edificio, la distribución de usos o el diseño de la fachada.

De demanda vecinal a proyecto participativo municipal

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha la construcción de una biblioteca en el Barrio de San Fermín. Esta iniciativa da respuesta a una demanda vecinal que bajo el lema "Biblioteca en San Fermín YA" lleva más de 25 años activa. Un barrio con ganas de cultura y libros, tal como muestra las múltiples iniciativas que la propia Asociación de Vecinos de San Fermín ha llevado a cabo para canalizar esta demanda frustrada, como la biblioteca vecinal gestionada por voluntarias, el "bibliocarro" que distribuye y reclama cultura por las calles de San Fermín, o la estantería para el intercambio de libros viajeros situada en el  solar de la futura biblioteca. 

El Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento, conocedora de la trayectoria y movilización vecinal, puso en marcha un proceso de participación con los distintos agentes locales para definir la nueva biblioteca. El contenido del proceso de participación incluyó tres elementos que interactúan:

  • El modelo de biblioteca. ¿Qué biblioteca se quiere para el barrio? ¿Qué servicios, actividades, funciones debe cumplir y cómo debe hacerlo? ¿Cómo se relacionará la futura biblioteca con los demás equipamientos, entidades y proyectos de San Fermín?
  • El edificio de la biblioteca. ¿Qué espacios debe incorporar la biblioteca? ¿Cómo debe ser la distribución de espacios, atendiendo a sus futuros usos y usuarios, e incluyendo también a los y las trabajadoras y voluntarios/as?
  • El espacio público circundante ¿Cómo debe relacionarse la biblioteca con su entorno? ¿Cómo sacar el mejor partido al espacio público que rodea la biblioteca?

Se organizó un equipo de trabajo con los técnicos y técnicas de las distintas Áreas de la Administración municipal involucrados en el diseño y ejecución de la biblioteca, junto con la Asociación de Vecinos y otras entidades del barrio. El objetivo de este grupo es acompañar y realizan un seguimiento del proceso de participación, que está siendo dinamizado por Gea21, junto con el colectivo Basurama.

Una biblioteca diseñada con muchas voces y miradas

El trazado de la geometría del edificio, la distribución de usos y actividades dentro de la biblioteca, así como el diseño de sus fachadas y la definición de los usos culturales en el espacio libre de parcela han sido fruto del consenso entre los servicios técnicos municipales y el proceso de participación ciudadana. 

El resultado es un edificio de 3.130 metros cuadrados construidos. Un edificio innovador que responde a múltiples necesidades culturales, similar a los que están emergiendo en Europa. Tras esta primera etapa de redacción del proyecto arquitectónico, se prevé que comiencen las obras en la primavera de 2017 y tras 18 meses de ejecución, se inaugure en diciembre de 2018.

El equipamiento se ubica en una parcela de unos 1.900 metros cuadrados y se ha estructurado en tres plantas y un sótano. El programa de usos responde a una organización de espacios de mayor ruido a silencio de manera progresiva, proyectado sobre grandes espacios diáfanos, a petición expresa de los futuros usuarios.

Así el sótano es la planta en la que se desarrollan las actividades orientadas a los usuarios más jóvenes como ensayos, grupos de debate, música, además de un espacio de gestión vecinal con entrada y horarios diferenciados de la biblioteca.

La planta baja es la “de la calle o de la charla”, que está destinada a actividades como leer cuentos y los periódicos, intercambiar información, multimedia, juegos de mesas, sala de descanso, zona infantil en atención a los que cuidan. Es la continuación de la plaza cultural exterior con diferentes rincones y alturas.

Planta de los susurros

En el primer piso se sitúa la “planta de los susurros”. En ella, los usuarios pueden disfrutar de los usos que requieren un nivel mayor de concentración y estudio, donde se dispone de una gran sala de préstamo de libros, otra de gran tamaño para el estudio, con zonas de reunión y trabajo grupal, donde leer en silencio o escuchar música con cascos, o una sala para formación, sobre todo en informática o talleres.

Por último, la planta ático o del silencio: una sala para usos individuales donde se fomente la concentración y el aislamiento: lectura y estudio. Ésta es una zona completamente silenciosa, que se combina con otra mucho más informal, con alfombras y sillones que permitan una actitud relajada mientras se lee o estudia. Este espacio se comparte con una terraza verde y visitable de 230 metros cuadrados.

Sin duda, la identidad de esta biblioteca es su “biblio-plaza”, un espacio cultural exterior de 1.022 metros cuadrados, que ofrece un carácter muy singular a la biblioteca San Fermín, por su diseño y definición coherente con el edificio. Es un lugar cultural donde leer, crear, estar, donde proyectar cine de verano, hacer teatro bajo los árboles, jugar o comer, jugar a juegos de mesa o trabajar con el ordenador, pero siempre en relación con las actividades y usos culturales.

Asimismo, Mena ha explicado que el inmueble “se ha diseñado bajo los criterios de sostenibilidad energética aprobados en el pleno municipal del pasado mes de mayo”.

En el proyecto se ha tenido especialmente en cuenta la definición de una envolvente que permita la máxima limitación de la demanda energética en función del clima y de la exposición a la radiación solar, además de responder a la demanda vecinal de ser una edificación permeable abierta al espacio exterior, que permita incorporar sensorialmente la presencia de las masas arbóreas de la propia parcela.

Proceso participativo

La biblioteca de San Fermín es un equipamiento que las vecinas y vecinos de dicho barrio venían demandando desde hace más de veinte años y cuyo proyecto han elaborado los habitantes del barrio, arquitectos y bibliotecarios. El presidente de la Asociación de Vecinos de San Fermín, Víctor Renes, ha señalado cuáles han sido para los habitantes del barrio las ideas clave de este proyecto. “Queríamos que fuera un elemento de identidad de San Fermín, de su vida cultural y de dinamización del barrio”, ha señalado. ”Y creemos que lo hemos conseguido –añade– porque el proyecto es el de un edificio funcional, que se adapta a las distintas dinámicas culturales del barrio, a usos y perfiles sociales diferenciados”.

En 2015, el Ayuntamiento de Madrid aprobó la construcción de la biblioteca sobre un solar situado en el corazón de San Fermín, junto a la plaza del mismo nombre. El proceso comenzó en septiembre con la formación de un grupo motor, integrado por técnicos municipales y vecinos, cuya primera labor fue cartografiar los recursos del barrio y detectar todos los colectivos que deberían estar representados.

Entre las actividades organizadas por este grupo, con la colaboración de un equipo de dinamización, destacan la puesta en marcha de talleres en el colegio y en el albergue del barrio a fin de recoger la opinión de niños y jóvenes, la organización de actividades especiales en las fiestas vecinales o la utilización del tradicional “bibliocarro” como buzón de sugerencias.

En una segunda fase empezó el trabajo de los técnicos municipales de la dirección general de Intervención en el Paisaje Urbano y el Patrimonio Cultural, la dirección general de Bibliotecas, Archivos y Museos y de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo. Un proceso de “ida y vuelta” donde los técnicos han ido mostrando los avances del proyecto y los vecinos los han contrastado hasta llegar a una solución que todos los que han participado en este proceso sienten como propia.

Con todas estas aportaciones, se elaborará un proyecto de obra y la biblioteca se construirá a lo largo del año 2017. Aunque todavía queda tiempo hasta su inauguración en el 2018, la Biblioteca de San Fermín YAestá en marcha, YA es una realidad.

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